En el transcurso de la vida nos proponemos metas y objetivos a corto, mediano o largo plazo. Y eso nos ayuda a estar felices, motivados, a dar lo mejor de uno para poderlos lograr.
Cuando tenemos hijos les inculcamos valores, virtudes, disciplina, trabajo y constancia para que también puedan alcanzar nuevas metas que se propongan tanto en el aspecto académico, social y deportivo.
Esta preparación es paulatina, haciendo sacrificios como familia, invirtiendo recursos, tiempo, fines de semana, etc. y poco a poco vemos como van creciendo y desarrollándose de forma satisfactoria en la actividad que practican para cumplir su sueño. Y con ello protegiéndolos de que se conviertan en jóvenes rebeldes, irresponsables, con malos pensamientos y acciones. Manteniéndose ocupados en lo que les apasiona.

Pues no siempre un sueño se puede alcanzar y no por falta de capacidad y disciplina personal. Sino a causa de la decisión de una autoridad que precisamente es encargada del Deporte en Baja California.
Te cuento un caso verídico: Existe un grupo de jóvenes triatlonistas (14 a 17 años de edad) que se han preparado arduamente para poder ser seleccionados a participar en la Olimpiada Nacional. Participan en un evento de selección en la Cd. Tijuana quedando rankeados 12 atletas dentro de los primeros 20 lugares a nivel nacional, por lo tanto como señalaba la convocatoria pasaban automáticamente a la Olimpiada Nacional para llevarse acabo a mediados del mes de Mayo de éste año, representando a Baja California.
Y para sorpresa, a 2 días después de la competencia (una vez que ya se había hecho pública su participación en Monterrey y festejar de su gran logro) se comunica pesonal de INDE para decirles que de los 12 atletas seleccionados, solo autorizaban que representaran a Baja California a 7 atletas. Es decir 5 quedaban eliminados nomás así porque sí. No hay una explicación coherente, no les proporcionan nada escrito del motivo por el cual fueron eliminados, todo es verbal.
Los atletas y sus familias consternados por la noticia, teniendo un golpe psicológico y emocional para los jóvenes que ven truncado su sueño, teniendo el derecho de competir por el resultado obtenido. A la fecha no han tenido una respuesta concreta, han ofrecido que si es por falta de recursos por parte de Gobierno del Estado, la familia puede solventar los gastos y nada propuesta rechazada. Y los días pasan, no hay respuesta, no hay interés por parte de las autoridades, teniendo impotencia y frustración para los atletas y sus familiares.
Cada día vemos inseguridad, robos, violencia, drogadicción, suicidios, apatía, abandono de estudios por parte de personitas que son guiadas de forma incorrecta en nuestra comunidad. La sociedad tenemos como obligación mantener a los jóvenes enfocados en el estudio y el deporte, que se sientan orgullosos de representar a su Ciudad y su Estado. Y no solo es tarea de la sociedad, sino principalmente del Gobierno. Pero, ¿Cómo se puede fomentar el deporte en un joven que ve como desde un escritorio se le despoja el sueño de representar a su Estado?
Es inconcebible ver como un sueño se esfuma…
